Cuando una PyME quiere escalar, el problema no es la falta de estrategia. Es la falta de dirección.
- Yair Levy Wald
- 3 ene
- 2 Min. de lectura
Durante años, la “dirección estratégica” fue tratada como un documento.Un plan anual. Una presentación.Un ejercicio de consultoría que se guardaba en un cajón.
En la práctica, las PyMEs que hoy quieren lanzar o escalar marcas descubren algo muy distinto:el problema no es pensar la estrategia, sino sostenerla en la operación real.
Cuando el negocio empieza a crecer —más canales, más proveedores, más equipos, más sistemas— la complejidad aparece antes que los resultados.
Y ahí suele pasar siempre lo mismo.
Se ejecuta más. Se suman herramientas. Se contratan agencias. Se acelera.
Pero nadie conecta las decisiones.
El punto ciego del crecimiento PyME
La mayoría de las PyMEs no falla por falta de ideas, talento o trabajo.Falla porque no existe una capa de dirección que conecte todo lo que ya está pasando.
La estrategia existe. La ejecución también.
Lo que falta es alguien que defina:
qué se prioriza ahora,
qué no se hace,
cómo se decide cuando hay conflicto,
cómo se baja la estrategia a sistemas, equipos y proveedores.
Sin ese marco, el crecimiento se vuelve reactivo.Y el negocio empieza a depender de personas, no de un sistema.
Por qué “hacer marketing” no alcanza
SCuando una empresa quiere lanzar o escalar una marca, suele buscar soluciones tácticas:
campañas,
contenido,
ecommerce,
automatización,
ads.
Pero el marketing, sin dirección, no ordena.Solo acelera lo que ya está desordenado.
Por eso, muchos lanzamientos fallan y muchos crecimientos se estancan:no porque la marca sea mala, sino porque nadie está dirigiendo el conjunto.
El enfoque de trabajo: pensar en sistemas, no en acciones
Trabajar con marcas en crecimiento exige otro enfoque.
No empezar por campañas. No empezar por herramientas. No empezar por ejecución.
Empezar por estructura.
Por eso trabajo con un sistema de blueprints, frameworks y playbooks que ordenan el negocio antes de escalarlo:
Blueprints, para definir qué capas del negocio necesitan ordenarse
Frameworks, para tomar decisiones con criterio común
Playbooks, para que la operación funcione sin depender del día a día del dueño
No es teoría. Es dirección aplicada.
Lanzar y escalar no son lo mismo (y no deberían tratarse igual)
Una empresa que va a lanzar una marca necesita:
claridad de propuesta,
coherencia de marca,
estructura mínima que no se rompa al crecer.
Una empresa que ya vende y quiere escalar necesita:
orden en la toma de decisiones,
alineación entre equipos y proveedores,
sistemas que acompañen el volumen,
dirección explícita.
Confundir esos momentos suele ser el origen del problema.
La diferencia no está en ejecutar mejor
Está en dirigir mejor.
Cuando aparece dirección:
las decisiones se aceleran,
los equipos ganan autonomía,
los proveedores funcionan mejor,
el negocio deja de depender de una sola persona.
Lanzar y escalar marcas no es un problema de marketing. Es un problema de dirección en contextos complejos.
Y ese es el punto donde muchas PyMEs descubren que ya no alcanza con hacer más. Hace falta ordenar cómo se decide.

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